Llegamos al final. La P.A.U. está cerca.
Hemos recorrido un camino en el que todos hemos aprendido. Séneca dijo que cuando enseñamos, aprendemos ("homines -et mulieres, añado yo- dum docent, discunt"). Yo he aprendido un montón de y con vosotros. Y vosotros, por lo menos, hacéis mejores comentarios que al principio. La muestra está en los que incluyo aquí: en este primer ejemplo, mi alumno Pedro José escoge un tema de gran actualidad y elabora su comentario crítico. Se nota que lo hizo tranquilamente en su casa, sin la presión del tiempo y el papel limitado, por eso se aproxima a muchos temas de interés y reflexiona sobre ellos con bastante extensión. Me ha parecido interesante corregir "en público" su comentario y él me lo ha permitido. Espero que os ayude a todos.
Un jubilado
griego de 77 años se ha suicidado ante el Parlamento, situado en
la plaza Sintagma de Atenas, y según varios testimonios citados por
los medios helenos, se ha quitado la vida por las dificultades
económicas por las que atravesaba. Fuentes de la Policía consultadas por
Efe han confirmado que el hombre era griego, pero se han negado a comentar el
posible motivo del suicidio.
Sin embargo, horas
después del suceso los medios han informado de que se había encontrado una nota
dejada por el anciano. "El Gobierno de Tsolakoglu ha aniquilado toda
posibilidad para mi supervivencia", dejó escrito el suicida.
En la nota compara al
actual Gobierno del exbanquero Lukás Papadimos con el de Yorgos
Tsolakoglu, primer ministro en el Ejecutivo colaboracionista impuesto en Grecia
durante la ocupación nazi. "Y, dado que no puedo hallar justicia, no
encuentro otro modo de reaccionar que poner un fin decente [a mi vida], antes
de tener que comenzar a rebuscar en la basura para encontrar comida",
explicó en su escrito de despedida, según varios medios griegos.
Testimonios citados por
la prensa local aseguran que el hombre llegó en metro hasta la céntrica plaza
ateniense, convertida en símbolo de las protestas contra los duros ajustes que
aplica el Gobierno, y una vez allí se dirigió hasta un árbol situado en mitad
de la explanada. Allí se pegó un tiro en la cabeza hacia las nueve de la mañana.
Según un vídeo difundido
por el canal informativo Zougla, una trabajadora de la limpieza del
Ayuntamiento declaró que antes de quitarse la vida el hombre había gritado:
"No quiero dejar deudas a mis hijos". Lo siguiente que vio la mujer
fue al jubilado muerto en el suelo. Sin embargo, otros testigos han dicho no
haberle oído decir nada antes de suicidarse.
El fallecido era un
farmacéutico jubilado, ha confirmado el presidente de la Asociación de
Farmacéuticos del Ática, Kostas Lurantos, quien ha explicado que hasta 1994
poseía una farmacia que, tras jubilarse, vendió.
El portal
informativo Newsit.gr asegura que el hombre
estaba casado, tenía una hija y se encontraba ahogado por las deudas. Un vecino
lo describió en el mismo medio como "un hombre tranquilo" del que no
se esperaba semejante paso.
Las pensiones de
jubilación se han recortado desde el inicio de las medidas de austeridad
del Gobierno en 2010 alrededor de un 15%, mientras que las de más de 1.200
euros han experimentado un tijeretazo adicional del 20%.
Los suicidios se
han incrementado de forma notable en los últimos tres años en Grecia, y los
especialistas creen que es una consecuencia de la grave crisis económica que
atraviesa el país. Entre el 2000 y el 2008 hubo una media anual de 366
suicidios, una de las tasas más bajas de Europa, según los datos de la
Autoridad Griega de Estadísticas.
Este
texto cuenta un hecho que ha provocado una gran agitación en Grecia, en el que
un jubilado de 77 años se ha suicidado frente al Parlamento. Antes de morir, este
hombre dejó una nota en la que ponía que la administración del Gobierno de
Tsolakoglu (el cual compara con el de Yorgos Tsolakoglu, ministro de
Grecia durante la época nazi) había provocado que se suicidara. Según algunos
testigos, Yorgos llegó a la plaza ateniense a las 9 de la mañana y se pegó un
tiro en la cabeza. En lo que sí hay controversia es en lo que pasó después.
Algunos afirman que el anciano no dijo nada, sin embargo, una funcionaria afirmó
que el longevo varón dijo: “No quiero dejar deudas a mis hijos”. Este hombre
griego poseía una farmacia, la cual vendió tras jubilarse. El portal
informativo Newsit.gr afirma que este hombre tenía una hija y muchas
deudas que no podía asumir. Además, en el texto se expone la actual situación
del país heleno, en el cual se han recortado alrededor de un 15-20% las pensiones
y los suicidios han aumentado enormemente. En este resumen sobran datos que están tomados al pie de la letra del texto. El resumen debe sintetizar las ideas del texto, no reproducirlas. Recuerda que vale 1 punto. Esta podría ser una posible solución que puede mejorar el resumen anterior.
El sucidio ante el Parlamento de un pensionista griego que echaba la culpa al gobierno actual griego de su dramática situación económica, llena de deudas, pone en evidencia la situación del país donde se han recortado de forma evidente las pensiones y, relacionado con esto y, en general, con la grave crisis económica que atraviesa Grecia, ha aumentado el número de suicidios, que era hasta hace poco, uno de los más bajos de Europa.
Al leer esta noticia he
reflexionado sobre la globalización, la relación que hay entre todo el mundo.
¿Lo que le pasa a algún sujeto o colectivo me afecta de alguna manera a mí? ¿Mi
actitud o comportamiento se modifica? ¿Yo dejo de ser feliz porque otros no lo
son? Muy bien planteado el tema de interés con preguntas retóricas. Alabo tu brevedad y el interés de lo que planteas. Como correctora estoy deseando leer cómo respondes a las dudas que formulas muy bien con interrogaciones retóricas.
La
felicidad individual y la felicidad colectiva tienen una clara diferencia. La
felicidad individual concierne a cada individuo, es diferente dependiendo de
cada persona, de sus problemas y sus inquietudes. En cambio la felicidad
colectiva es la felicidad que engloba a todo el mundo. Los problemas que hacen
que cada felicidad puede desarrollarse son muy distintos.
En
el caso de la felicidad individual, tenemos que tener en cuenta los problemas
que cada persona puede tener, que les hace no ser infelices. Por el contrario
la felicidad colectiva encierra a todos los individuos que vivimos en el mundo.
Los problemas del mundo que impiden que haya una felicidad total pueden ser la
marginación, el racismo, la pobreza, el hambre, y la repartición de los
recursos naturales, que es injusta, unos con tanto, y otros con tan poco.
No
todos creen que la felicidad individual es independiente a la colectiva, y al
contrario. Muchos creen que van unidas, que sin felicidad general, la felicidad
individual no es total, y otros pueden opinar que no es así, que no es
necesario que haya una felicidad colectiva para que la individual sea total, se
puede decir que depende de cada, lo que sí es seguro es que tanto la felicidad
individual como la colectiva tiene un objeto que prohíbe su plenitud, los
problemas, tanto individuales como generales.
Todos
los seres humanos anhelan la felicidad individual, aunque este objetivo puede
ser alcanzado por muchos caminos. Desde mi punto de vista la felicidad
individual raramente puede ser complacida si no hay una felicidad colectiva. Tu
felicidad individual puede ser enteramente satisfactoria, pero ¿cómo se puede
ser realmente feliz habiendo tantos problemas en el mundo?
Aunque seamos felices
cada individuo no podemos disfrutar de una felicidad completa, puesto que en el
mundo hay muchos problemas que nos hacen pensar y darnos cuenta de que lo que
tenemos a nuestro alrededor no es felicidad, sino angustia
¿Cómo puedo hacer esto
sabiendo que cientos de niños se mueren de hambre y yo no puedo hacer nada? Más
de una vez yo lo he pensado, y por eso creo que no se puede ser completamente
feliz si la felicidad colectiva no es completa. Es muy difícil compaginar estas
dos felicidades.
También
hay que tener en cuenta lo que cada persona opina de la felicidad. Y otra duda
que me viene muchas veces a la cabeza es: ¿se puede conseguir la felicidad con
algo material? Yo creo que no, por muchos bienes que tengamos, no podemos
llegar a ser felices, necesitamos algo que nos haga seguir adelante, la
felicidad desde mi punto de vista es aquel estado de ánimo en el que el cuerpo
y la mente se encuentran en bienestar. La felicidad colectiva no se puede
conseguir si no tenemos un absoluto bienestar, y ¿se puede tener un absoluto
bienestar habiendo tantos problemas en el mundo? Creo que es algo imposible. La
marginación nos impide ser felices, que este mundo tenga una felicidad
completa.
También
existe ese gran problema que es la repartición de los recursos naturales, en el
mundo hay recursos para todo, pero no sabemos repartirlos entre todos. No es
cierto decir que unos se merecen tener más recursos naturales que otros, el
mundo es para repartir todo justamente, puesto que todos somos iguales, y por
ello debemos tener las mismas oportunidades y los mismos recursos. Por eso, es
casi imposible ser feliz individualmente, si no se es feliz en colectividad.
Pero
no todo el mundo puede opinar así, si lo vemos desde otro punto de vista,
habría que decir que sí, que sí se puede ser feliz, aunque no haya una
felicidad completa. La felicidad individual es independiente a la colectiva,
nuestros problemas personales, no tienen nada que ver con los del mundo, y los
del mundo no pueden afectar a los personales, con lo que no van unidas estas
dos felicidades. Si resolvemos nuestros problemas individuales tenemos la
satisfacción de haber conseguido la felicidad individual, la felicidad colectiva
no influye en la individual. Aunque los problemas mundiales sean muy
importantes, no tiene por qué afectar en absoluto a la felicidad de cada
persona, aunque pensemos que hay problemas, solucionar los individuales hace
posible que cada individuo sea feliz.
Bajo
mi punto de vista, no se puede compaginar la felicidad de cada persona con la
felicidad mundial. Existe una felicidad privada y una felicidad mundial, cada
una no se rige por un camino distinto, no son independientes, sino que van
unidas la una con la otra, llegando a obstaculizar los problemas de la sociedad
con la felicidad individual. Los problemas que puedan aparecer en la felicidad
individual de cada persona son
minúsculos comparados con los que hay en el mundo. Las soluciones de nuestros
problemas de nuestros problemas individuales están en nosotros. ¿Y en dónde
están las soluciones de los problemas colectivos? También en nosotros.
Como ya dije, el tema planteado es interesante y despierta el interés. Sin embargo, creo que se podría mejorar la estructura de la argumentación para evitar las reiteraciones que, en mi opinión, abundan.. Habría que agrupar los párrafos que recogen la misma idea, para presentarla una sola vez; además, la estructura se clarificaría con conectores apropiados. En este esquema, explico cómo podría mejorarse este comentario:
- En primer lugar, la diferencia entre la felicidad individual y la colectiva. ¿En qué consisten una y otra? ¿Cómo se logran?
- En segundo lugar, ¿cuál es la más importante? En este párrafo podemos incluir las distintas teorías sobre este tema.
- ¿Y la opinión personal del comentarista? Explícala presentándola con un conector del tipo: "Por lo que respecta a..." "En cuanto a mi opinión personal..."
- El párrafo final lo puedes presentar de manera clara: En definitiva, Finalmente, Para acabar... Resérvate para este párrafo una sorpresa final. Puede ser la reiteración que tú has utilizado: "Las soluciones de nuestros problemas están en nosotros...las de los colectivos en nosotros". Personalmente, la encuentro muy obvia, muy manida, demasiado evidente y "cómoda". Arriésgate más, busca la originalidad, relaciónalo con tu acervo cultura. De nuevo, te doy un ejemplo: "Para concluir, es evidente que si yo supiera cómo conseguir la felicidad de los hombres, cómo acabar con las injusticias y con el hambre en el mundo, yo no estaría aquí escribiendo un comentario crítico sino que estaría firmando libros con mi teoría en, pongamos, Nueva York y me marcharía esa misma noche a firmarlos en, pongamos, Sidney. El cambio de husos horarios y las incomodidades de los viajes harían peligrar mi felicidad individual así que, después de años de éxito y vida ajetreada, me retiraría a una granja de Asturias y me dedicaría a ordeñar vacas y a reflexionar sobre el aurea mediocritas y el beatus ille. Y el bienestar conseguido a base de equivocaciones, me haría más llevadera la infelicidad de los otros. Apuntaría en algún sitio un consejo para que eso no me afectara de nuevo: leer poco los periódicos en los que se cuente el suicidio de un anciano acuciado por las deudas.