Elegía a Ramón Sijé

A las aladas almas de las rosas

del almendro de nata te requiero:

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

viernes, 20 de diciembre de 2013

IO SATURNALIA!! AVE, SOL INVICTUS!! ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Ave, Caesar! Io, Saturnalia!. Cuadro de Sir Lawrence Alma-Tadema de 1880.


   El grito de Io Saturnalia !! era proferido de forma multitudinaria por los romanos cuando, alrededor del 217 a. C., fue introducida esta fiesta en honor de Saturno, con el fin de elevar la moral de los ciudadanos tras una derrota militar sufrida ante los cartagineses en el lago Trasimeno.  Las Saturnales se celebraban por dos motivos:
  • En honor a Saturno, dios de la agricultura.
  • Como homenaje al triunfo de un victorioso general (fiesta del triunfo).
   Las primeras se celebraban del 17 al 23 de diciembre, a la luz de velas y antorchas, cuando finalizaba el período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, 25 de diciembre, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de invierno). Los antiguos concedían cierta importancia a los cambios de estación por lo que probablemente las Saturnales fueran las fiestas de la finalización de los trabajos del campo, celebrada tras la conclusión de la siembra de invierno, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano.
    El solsticio de invierno, desde un punto de vista astronómico, corresponde al instante en que la posición del Sol en el cielo se encuentra a la mayor distancia angular negativa del ecuador celeste. Es el día que más hacia el sur sale el sol y el día en el que más al sur se pondrá. También es el día en el que menos horas de luz tendremos, a partir de hoy los días serán cada vez más largos.En este enlace podéis ver la diferencia entre el día más largo y el más corto del año en la ciudad holandesa de Utrech.
   Los solsticios tienen mucha importancia en los calendarios agrícolas. De hecho, hasta hace relativamente poco tiempo las tareas y la vida diaria se organizaban en torno al calendario solar. Muchas de nuestras fiestas tienen que ver con cambios de estación y con inicios o finales de tareas agrícolas. Uno de calendarios agrícolas más conocidos es el que hay en San Isidoro de León. (Aquí puedes ver con detalle las imágenes de este calendario y su explicación).

  Volvamos a las Saturnales:

  Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Los romanos asociaban a Saturno, dios agrícola protector de sembrados y garante de cosechas con el dios prehelénico Crono, que estuvo en activo durante la mítica edad de oro de la tierra, cuando los hombres vivían felices, sin separaciones sociales. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles, en algunos casos, cambiados con los de sus dueños.Oficialmente, en el 17 de diciembre se celebraba el día de la consagración del templo de Saturno en el Foro romano, con sacrificios y banquete público festivo (lectisternium) y al grito de IO SATURNALIA!  
      En estas fiestas Saturnales, se decoraban las casas con plantas y se encendían velas para celebrar la nueva venida de la luz. Los romanos amigos y familiares, se hacían regalos (en un principio, recordando a antiguos rituales, velas o figurillas de barro) como los que se hacen actualmente en la fiesta de la Navidad. La Saturnalia y las fiestas en torno al solsticio de invierno trataban de la familia, la fertilidad, el cambio, la renovación, la protección, el nuevo ciclo. La fiesta también era una celebración del fin de las tinieblas y el comienzo de un nuevo año. Cuando las tareas en el campo se terminaban y llegaba la noche más larga, los romanos se relajaban, colgaban la toga en el armario, se vestían de forma informal y se olvidaban por unos días de las reglas que les oprimían durante el resto del año. Salían a la calle a bailar y cantar con guirnaldas en el pelo, portando velas encendidas en largas procesiones.Era una ocasión para visitar a los amigos y parientes e intercambiar regalos
Intercambio de regalos

   Lo tradicional era regalar fruta, nueces, velas de cera de abeja y pequeñas figuritas hechas de terracota (figurines, abajo en la foto).

   Se celebraba el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de invierno). La fiesta de Saturnalia empezaba el 17 de diciembre y duraba 7 días, en honor al dios de la semilla y del vino, Saturno. Tales fiestas tenían características muy similares a la que hoy conocemos como Navidad Aquí sigue un fragmento de las palabras que la sacerdotisa pronunciaba para el rito de la Saturnalia:

“Esta es la noche del solsticio, la noche más larga del año. Ahora las tinieblas triunfan y aún así todavía queda un poco de luz. La respiración de la naturaleza está suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeña luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre dará nuevamente a luz al sol, con la promesa de una nueva primavera. Así es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un círculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al sol del vientre de la noche. Así sea.”





Se cerraban las escuelas, los tribunales y las tiendas, se paraban las guerras, se liberaba a los esclavos, y los romanos cometían todo tipo de excesos con la bebida y la comida.

Era la fiesta de la libertad y la desinhibición, y se organizaban juegos, bacanales, bailes de máscaras y espectáculos desenfrenados que estaban prohibidos el resto del año. Los cristianos utilizaban el término saturnalia cuando querían decir orgía.

Las fiestas de Saturnalia comenzaban el 17 de diciembre y su duración varió a lo largo de los años. Cada vez era más larga, como ocurre ahora con la Navidad. Al principio, era un día. A finales del siglo I, duraban una semana. Hubo intentos de acortar las fiestas por parte del Emperador Augusto, pero también hubo quien propuso que se alargaran hasta finales de enero.

   El poeta Catullus (84 a.C-54 a.C) decía que eran “los mejores días” y Séneca El Joven (4 a.C-65 d.C) que “toda Roma se volvía loca” durante las fiestas: “La multitud se deja llevar por los placeres”, escribió.    Pero, como ocurre ahora con la Navidad, también había quien no quería ni oír hablar del tema: Plinio el Joven (63-113) cuenta que se aislaba en unas habitaciones de su Villa Laurentina: “Especialmente durante la Saturnalia, cuando el resto de la casa está ruidosa por la licencia de las fiestas y los gritos de festividad. De esta forma, no obstaculizo los juegos de mi gente y ellos no me molestan en mis estudios”. Cicerón (106 a.C-43 d.C) también se refugiaba en su casa de campo.


                El Sol Invencible era otro de los dioses favoritos, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre. Ese día se llamaba Brumalia…bruma en latín significa “el día más corto”….
 Al final de la Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el nacimiento del Sol —Natalis Solis Invictis (nacimiento del sol invencible)— personificado en el dios Mitra. Aunque el culto a Mitra tenía orígenes persas (el dios Mithra), se convirtió en la religión dominante en Roma, especialmente entre los soldados.

   La fiesta de Navidad empezó a celebrarse como una fiesta cristiana a partir de la época de Constantino, ya que anteriormente era imposible por las persecuciones religiosas. En el año 336 apareció por primera vez tal fiesta en el calendario romano, gradualmente fue entrando en las tradiciones oficiales de la Iglesia cristiana, hasta que en el siglo V, queda ordenada oficialmente, eclipsando del todo a la fiesta del Sol invictus.

Moneda del Emperador Probo, cerca de 280, con el Sol Invictus montando una cuadriga, y la leyenda SOLI INVICTO, "al sol invicto". El Emperador (izquierda) usa una corona solar.

   Después del día 25, empezaba el festival de Sigillaria, dedicado, sobre todo, a hacer regalos a los niños: anillos, muñecos de terracota, sellos, tablas de escritura, dados, pequeños objetos, monedas, y…bolsas llenas de canicas… Hay muchos bajorrelieves y documentos que reflejan a los niños romanos jugando a las canicas durante la Saturnalia.



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